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[25 de junio de 2026]
Tras tres años de deliberación, la UE ha ignorado los argumentos científicos y el sentido común, y ha decidido abolir la evaluación de riesgos de las denominadas plantas genéticamente modificadas «nuevas» y el etiquetado de los alimentos y piensos resultantes. Esta decisión se basa en la antigua, obstinada pero falsa idea de que las plantas transgénicas pueden considerarse «equivalentes» a las convencionales en cuanto a su seguridad. ENSSER lamenta que las instituciones de la UE se hayan dejado engañar por esta ilusión, que ya detectaron hace 25 años al crear la legislación europea sobre OMG, ahora parcialmente sin efecto. Ejemplos de otros países demuestran que la acción legal puede subsanar este error político. Las listas de productos transgénicos y libres de transgénicos que utilizan los consumidores también pueden lograrlo, como ocurrió en 2001 en la propia UE.
El 17 de junio, el Parlamento Europeo votó a favor de aceptar la propuesta del Consejo de la UE [i] de un Reglamento sobre plantas obtenidas mediante las denominadas nuevas técnicas genómicas (NTG) y sus productos alimenticios y piensos. Las NTG son prácticamente todas las [ii] técnicas de modificación genética que se utilizan actualmente. El nuevo Reglamento supone un avance sin precedentes al suprimir las disposiciones vigentes de la UE en materia de evaluación de riesgos, trazabilidad y seguimiento de la mayoría de los tipos de cultivos, árboles y plantas silvestres NTG, así como del etiquetado de sus productos alimenticios y piensos.
La votación del Parlamento Europeo fue el paso final de un largo proceso que comenzó en julio de 2023 con una propuesta de la Comisión Europea [iii] para este Reglamento. En 2024, el Parlamento Europeo propuso numerosas modificaciones para mantener la trazabilidad, el etiquetado y algún tipo de control de riesgos, así como para proteger a los agricultores contra las patentes de semillas, pero descartó repentinamente todas estas modificaciones en las negociaciones finales con el Consejo el pasado mes de diciembre. La versión del Reglamento ahora acordada es prácticamente idéntica a la propuesta por la Comisión en 2023.