Managua, 9 abr (PL) Sin estudios
suficientes para validar la ausencia de daños a la salud humana los
productos transgénicos también atentan contra la soberanía
alimentaria de las naciones, señalaron hoy legisladores del
Parlamento Indígena de América (PIA) reunidos en Nicaragua.
En un seminario internacional sobre el tema, con sede en esta
capital, diputados de 10 países coincidieron en que la introducción
de semillas genéticamente modificadas socava la diversidad
biológica, culturas ancestrales y capacidades de producir alimentos
sin dependencia externa.Según el peruano Juan Pari, grandes firmas trasnacionales y grupos de poder económico en distintas partes del mundo, sin importar los perjuicios presentan las semillas transgénicas como solución a los problemas de productividad, el deterioro de cultivos por plagas y enfermedades y la falta de disponibilidad de alimentos.