Traducción automática:
La propuesta de desregulación favorece los objetivos políticos y económicos a expensas del principio de precaución y del interés público, afirman expertos agrícolas.
La Federación Panhelénica de Asociaciones de Agrónomos (abreviada en griego como POSG), la principal organización profesional y científica que representa a los agrónomos (científicos agrícolas) en toda Grecia, ha criticado duramente los planes de desregulación de la UE para las plantas modificadas genéticamente y los productos derivados de nuevas técnicas genómicas (NGT). En un comunicado de prensa, la POSG escribe[1]:
En nuestra opinión, la implementación del reglamento propuesto dará lugar a:
- Existe una grave falta de información sobre los alimentos que eligen los ciudadanos. La ausencia de información clara y obligatoria priva a los consumidores de su derecho fundamental a la libertad de elección, ya que desconocen con exactitud lo que consumen.
- Reforzar un sistema de dependencia para los productores, con graves consecuencias para el funcionamiento de la producción agrícola y la preservación de su autonomía, especialmente en lo que respecta a semillas y material de propagación vegetal. Esta dependencia puede tener importantes implicaciones legales y económicas debido a la patentación del material genético.
- El mayor riesgo de contaminación generalizada de cultivos convencionales y orgánicos por plantas derivadas de nuevas técnicas genómicas (NGT), un hecho que amenaza la seguridad de los sistemas de producción y la sostenibilidad de las distintas cadenas de producción.
- Impactos imprevisibles en la biodiversidad, que es una de las ventajas competitivas del país, al tiempo que se socava la identidad, la reputación y el valor añadido de los productos agrícolas griegos.













