No aceptaremos que conviertan a Chile en un país
transgénico. Por el contrario la agricultura orgánica y la producción
agroecológica, es lo que puede distinguirnos como país y darnos un sello
de calidad
Tenemos que producir alimentos sanos, al alcance de todos,
y resguardar la soberanía alimentaria sucias manos en nuestro
territorio
La “Ley Monsanto” que será votada a fines de agosto por el Senado
chileno, concitó masivo rechazo ciudadano en veinte capitales y ciudades
del país en respuesta a la convocatoria de la campaña Yo No Quiero
Transgénicos en Chile (YNQT). Multitudinarias marchas se realizaron en
Valparaíso, Santiago, Talca, Chillán, Concepción y Temuco. Otras
actividades informativas y/o de intercambio de semillas, tuvieron lugar
en La Serena, Arica, Iquique, Vallenar, Ovalle, Melipilla, Rancagua,
Curicó, San Fernando, Casablanca, Cauquenes, Puerto Montt, Valdivia,
Ancud e incluso en la isla Robinson Crusoe (archipiélago Juan
Fernández). Familias con niños y niñas presentes en la movilización
nacional asumían que el presente y futuro de los más pequeños y
vulnerables está en juego. Así lo entendió Vicente Colío, un niño de 11
años que leyó su poema “Esperanza Terrestre” y concluyó afirmando “No
nos rendiremos”, emocionando a los adultos y jóvenes que colmaban la
plazoleta y calles aledañas al Mercado Central en Santiago.