La decisión de algunos exportadores de querer incorporar cláusulas en
los contratos de compra-venta de granos por las cuales el vendedor
acepte que el comprador descuente y/o retenga regalías por la presencia
de tecnología patentada por terceros alienta la promoción de un mercado
ilegal de semillas, comúnmente llamado bolsa blanca. Así lo advierte el
presidente de la Cámara Argentina de Semilleros Multiplicadores (Casem),
Raúl Pagnoli, en una carta que esa entidad le envió al titular de la
Federación de Centros Acopiadores, Fernando Rivara, apoyando su rechazo a
la ya bautizada “cláusula Monsanto” (porque se trata de una iniciativa
diseñada por la semillera multinacional), y proponiéndole actuar en
conjunto.