viernes, 7 de junio de 2013

El “apocalipsis de la abeja” conducirá según el Kremlin a una guerra mundial, advertencia a Obama

Las impactantes actas relativas a la reunión, la semana pasada, del presidente Putin con el Secretario de Estado de los EEUU, John Kerry, revelan la “extrema indignación” de los dirigentes rusos con el régimen de protección continua del presidente Obama hacia los gigantes mundiales de la biogenética, Syngenta y Monsanto, frente a la inminente ”apocalipsis de las abejas” que, según el Kremlin, “con toda seguridad” puede conducir a una guerra mundial. 
Según dichas actas, publicadas hoy en el Kremlin por el Ministerio de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Federación Rusa (MNRE), Putin estaba tan indignado por la negativa de Obama a discutir sobre este grave asunto, que durante 3 horas incluso rechazó reunirse con Kerry, quien había viajado a Moscú en misión diplomática, cediendo después a fin de no provocar una ruptura aún mayor entre ambas naciones. 

En el centro de la disputa entre Rusia y los EEUU, según el informe del MNRE, se encuentra la “indiscutible evidencia” de que un tipo de insecticidas neuro-activos relacionados con la nicotina, y conocidos con el nombre de neonicotinoides, están destruyendo la población de abejas de nuestro planeta, y que, de no controlarse, podrían destruir nuestra capacidad mundial para cultivar suficientes alimentos para alimentar su población. 

Mañana me chanto GLIFOSATO

http://www.youtube.com/watch?v=RJjO3Q__3WY&feature=youtu.be

La composición secreta de los pesticidas es una vergüenza científica y cómo Autoridades en Seguridad lo encubren


peligros-roundup


el 29 mayo, 2013 en  
 
Que dos de los científicos franceses más reconocidos del mundo por estudiar los efectos del herbicida RoundUp estén juntos dando una charla en el restaurante Roc’h Trédudon en Plounéour-Ménez, no deja espacio a la indiferencia.

Para los medios locales la jornada fue “un estudio de impacto”, o “una cita explosiva y excepcional”. Se trata de dos eminencias el  que volvieron a la carga con sus estudios sobre los pesticidas.

 Respecto de las pruebas inexistentes manifestó que “Es como si se mide el impacto del agua del grifo en el cuerpo una persona que bebió toda su vida”.Los resultados son alarmantes: después de dos años de experiencia, sólo 90 de cada 200 ratas sobrevivieron.

En 2013, encontramos los productos químicos tóxicos en el Roundup, también presente en muchos otros pesticidas llamados POE-15. Estos se clasifican como productos inertes por el fabricante, por lo que, ningún organismo les pidió que lo probaran a largo plazo”. Las pruebas realizadas en Francia se hicieron en sólo 6 ratas durante tres semanas, seguido de una prueba de irritación, enrojecimiento, e impactos oculares. Para la industria sólo tiene que respetarse el marbete: Mantener fuera del alcance de los ojos o la piel, pero no hay pruebas de lo que produce a largo plazo “ y agregó que “Es difícil conseguir acceso a los estudios debido a que el grupo de Monsanto alega propiedad intelectual “.

“Se hicieron todos los estándares regulatorios en el glifosato, regulación del herbicida y fue evaluado por las autoridades, pero no el resto” dijo el investigador. “Hay una subestimación de los efectos de estos plaguicidas “ aseguró.


Transgénicos sin fronteras

El sórdido caso de un arroz manipulado genéticamente que se pasea por medio mundo como “Pedro por su casa”. Los protocolos de bioseguridad se derrumban como castillo de naipes. La seguridad alimentaria, una vez más en entredicho 

Mariano Cereijo 

El título no hace mención al nombre de una ONG, sino a una muestra más de la inseguridad intrínseca de los cultivos transgénicos, a su falta de control y a la temeridad a la que nos someten políticos ineptos y empresarios sin escrúpulos. El protagonista de esta historia es el arroz transgénico LL601, que ha sido manipulado genéticamente por la multinacional Bayer CropScience para otorgarle resistencia a herbicidas. 

El engendro era ilegal en Estados Unidos para consumo humano. Sólo fue permitido a modo experimental entre los años 1998-2001. Misteriosamente, cinco años después, concretamente el 18 de agosto de 2006, el gobierno norteamericano declaraba que contenedores comerciales se hallaban inexplicablemente contaminados con el arroz LL601. Dicho de otra manera más sencilla, los granos de arroz normales estaban mezclados con estos granos transgénicos ilegales. Esta noticia propició medidas tales como la cancelación de las importaciones desde Japón, la certificación de ausencia del LL601 y el incremento de controles en la Unión Europea. En ambos lugares el arroz transgénico no estaba autorizado para humanos y era ilegal.[i]