Al igual que muchas otras plantas transgénicas, el maíz denominado
"Bt" sintetiza su propio pesticida: una proteína tóxica producida en sus
hojas y tallos que mata a todas sus plagas en pocos días. Es
imparable... ¡a menos que las poblaciones de insectos se adapten a esta
toxina! Hasta el momento, las estrategias puestas en práctica para
contrarrestar la aparición de resistencias han sido eficaces, pero
investigadores del IRD y sus colegas sudafricanos acaban de demostrar
que una polilla (Busseola fusca) ha desarrollado un nuevo modo de
defensa contra la toxina Bt en Sudáfrica. Una resistencia genéticamente
dominante, contrario al mecanismo clásico, que se propaga de forma muy
rápida. Este descubrimiento, publicado en PLoS ONE, cuestiona el
principio sobre el cual reposa la estrategia de anti-resistencia que
generalmente acompaña la utilización de los OGM.
El riesgo de resistencia acecha