* Gobierno mexicano privilegia a Monsanto
* La izquierda aliada de los transgénicos
* Instrumentos Internacionales, violados
El Senado de la República no procura
ni imparte justicia, pero a raíz de Oceanografía, se pretende instalar
en gran jurado, como si el Estado careciese de instituciones como el MP,
la SFP y la Corte. Hay mucho placer entre los senadores para que Pemex y
la PGR sean subordinadas de los accidentados ánimos legislativos que
buscan sentar a Felipe Calderón como responsable directo y único de la
corrupción en Pemex. A esto no se le llama justicia, sino el defecto que
sufre el Estado de Derecho en México
donde se toman venganzas a mano propia, se usurpan autoridades, crean
autodefensas, falsifican muertes y se encubre capos. Tratar a Felipe
Calderón como un fulano de Tierra Caliente aprehendido por Mireles, es
imitar lo que se cuestionaba en el sexenio pasado ante la ausencia de
justicia y la impartición de resentimientos y odios por parte de la
clase gobernante. A Ernesto Zedillo, nadie lo llamó a comparecer por el
Pemexgate, donde los albiazules se dieron gusto falseando historias
sobre corrupciones que encubrían sus propias trácalas hoy denominadas
Oceanografía. Nuestra clase política es suprema en inmoralidades, nada
diferencia a las derechas, de las izquierdas, del centro y viceversa.