domingo, 29 de marzo de 2026

Y ahora ¿qué hacemos?

Incluso a mí, que llevo 20 años hablando de ello, me cuesta reconocerlo. No. Realmente no quiero verlo. Preferiría seguir “cuidándome”, manteniendo el equilibrio psicológico. Preferiría quedarme en el limbo de esta “era Sánchez” cuando la economía española parece que no van del todo mal y nos recuperamos del trauma de la crisis del 2008. Preferiría pensar que me equivoco, que las cosas van a ir lentas y todo es más progresivo de lo que pensamos los “agoreros”.  

Pero la guerra lo ha precipitado todo. Y la guerra no se puede evitar, con la que ha habido ya es suficiente. A las instalaciones destruidas en el Golfo Pérsico, se suma esta semana el ataque a la terminal rusa de Novorossiysk, que reduce el 40% de la capacidad de exportación de petróleo rusa. Si mañana mismo EEUU, Israel e Irán firmasen un milagroso tratado de paz y el estrecho de Ormuz se volviera a reabrir, el daño ya estaría hecho. Ningún productor va a poder sustituir ese petróleo que ha sido retirado del mercado por la destrucción de infraestructuras. 

El 80% de las reservas de petróleo del mundo se encuentran en países que ya han superado su cénit, países que llevan años sin poder aumentar su producción porque sus pozos están agotándose. Sólo Irán, Irak, Qatar, Oman, Emiratos, Canadá, EEUU, Arabia Saudi, Brasil, Kazajstán y Rusia no están ya en franco declive. Casi todos los países que podrían compensar el petróleo que no se exporta por la guerra están afectados por la guerra.

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https://contadashabas.wordpress.com/2026/03/27/y-ahora-que-hacemos/

 

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