sábado, 24 de mayo de 2014

Se intensifica la lucha nacional contra los transgénicos

En años y meses recientes se ha multiplicado la oposición al uso de Puerto Rico como probeta de experimentos de biotecnología agrícola por parte de corporaciones de agronegocio como Monsanto y Pioneer. Y esta oposición sigue creciendo. La mejor indicación que tenemos de la efectividad de nuestro activismo es que el enemigo está empezando a mostrar públicamente un cierto grado de irritación, como veremos más adelante.
 
El pasado mes de febrero varias organizaciones, que incluyeron a Boricuá y la campaña nacional Nada Santo Sobre Monsanto, emitieron un comunicado informando que Monsanto estaba solicitando al Departamento de Agricultura de Puerto Rico aprobación para siembras transgénicas experimentales de especies que nunca antes han sido aprobadas para venta, como arroz, habichuelas, pepinillo, berenjena, ají dulce y picante, calabaza, repollo, calabacín, cebolla y coliflor, entre otros.
 
Según el comunicado, "Estas semillas transgénicas pueden acabar mezcladas con nuestras variedades criollas mediante contaminación genética, errores de inventario o actos de mala fe. Nuestros agricultores locales también estarían bajo amenaza, pues sus cultivos podrían contaminarse con las variedades transgénicas. Esto podría generar demandas por parte de las empresas reclamando sus derechos de patente de las semillas transgénicas."
 
Ante esta situación, las organizaciones defensoras de la soberanía alimentaria y opuestas a los transgénicos han dado la más alta prioridad a parar en seco estos planes de expansión. El movimiento se apuntó una pequeña victoria en marzo cuando la secretaria de agricultura Myrna Comas denegó autorización para nuevos experimentos transgénicos en terrenos públicos. 
 
Esta movida de la secretaria fue reseñada el 18 de marzo en un artículo en El Nuevo Día por el reportero Gerardo Alvarado con el rimbombante y exagerado título de "Ponen freno a los transgénicos" (1). La palabra "freno" no se amerita en vista de que se trata de una victoria muy parcial para los oponentes de los transgénicos. Después de todo, los cultivos experimentales en cuestión podrán hacerse en tierras privadas, como señala un comunicado del 20 de marzo, escrito por representantes del Frente de Rescate Agrícola (FRA) y la Asociación Nacional de Derecho Ambiental (2). 
 
Pocos días después, El Nuevo Día publicó un artículo por Alvarado sobre el debate en torno a la inocuidad de los alimentos transgénicos, para el cual nos entrevistaron a la nutricionista Vilma Calderon y a este servidor. Un par de días después, apareció en el periódico una carta de protesta titulada "En defensa de los transgénicos", firmada por Alberto Rodríguez. "Pese a las afirmaciones de Vilma Calderón y de Carmelo Ruiz, no ha habido ningún efecto nocivo sobre salud humana o animal o el medio ambiente por el cultivo y consumo de alimentos genéticamente modificados", dice el autor de la carta, en la cual resume en unos breves párrafos los principales puntos propagandísticos de la industria de los transgénicos.
 
Rodríguez se identifica como presidente de PRABIA, Puerto Rico Agricultural Biotechnology Association. Como bien dice su nombre, esta organización es el lobby de los transgénicos en Puerto Rico. Su página web, pobremente mantenida, aparentemente no ha sido actualizada desde 2011.
 
El pasado 8 de abril Monsanto respondió a las críticas en su contra en un artículo en El Nuevo Día escrito por Marie Custodio Collazo, titulado "Monsanto se inserta en la discusión sobre su negocio". El artículo contiene las declaraciones de Martha Smith, portavoz de Monsanto, quien defendió la compañía usando argumentos trillados y harto refutados, como por ejemplo que sus actividades en Puerto Rico no representan competencia para los agricultores locales, y que sus cultivos son "solamente" experimentales.
 
Al día siguiente el agrónomo Ian Pagán, del FRA, respondió a las declaraciones de Smith en un comunicado, del cual citamos a continuación:
 
"Intentan convencer de que “Monsanto no representa una competencia para los agricultores locales”. ¿Acaso acaparar las mejores tierras de la Autoridad de Tierras, aquellas mismas catalogadas como “Prime Farm Land”, y gozar de los beneficios e incentivos del Departamento de Agricultura no representa una competencia? De hecho, Monsanto y las demás compañías dedicadas a la biotecnología agrícola han recibido más de 20 millones de dólares por parte del Departamento de Agricultura porque este último considera a Monsanto Agricultor Bonafide igual que al agricultor de café de la montaña que produce café en su finquita de 10 cuerdas.
 
Me sorprende la falta de sorpresas, la falta de argumentos nuevos para intentar defender lo indefendible. Pa’ la próxima que vengan con argumentos elaborados para poder debatir en la misma liga." (3)
 
Hay varias indicaciones de que el enemigo está tramando una contraofensiva. El 8 de abril hubo un conversatorio sobre transgénicos en la casa del trovador Angel Carrasquillo en Gurabo, organizado por el agrónomo Rudy Santos García. Los presentadores fueron dos representantes de la corporación de transgénicos Pioneer Seeds y una profesora de biotecnología de la Universidad del Turabo. Lamento no haber podido ir. Es importante asistir a esos foros pro-transgénicos, aunque sea nada más para saber qué están diciendo.
 
También notamos la aparición en la escena de hombres (siempre son hombres) que se han tirado a defender los productos transgénicos a toda costa y a irse pico a pico con los detractores como si sus vidas dependieran de ello. Ejemplo de esto es un artículo de Rafael Irizarry Quintero publicado en la revista electrónica 80 Grados el pasado 13 de diciembre. A pesar de su título, "Desmitificando los GMO", el artículo es en realidad un ejercicio de confusión y ofuscación (4). Califica las preocupaciones en torno a los transgénicos como teoría de conspiración y en ningún momento atiende la sustancia de nuestros planteamientos.
 
Nelson Alvarez Febles, pionero de la relación agricultura-ecología en Puerto Rico, comentó sobre el desgraciado artículo que: "Lo primero que me impresiona es la facilidad con que se despachan los argumentos en contra de la introducción masiva al medioambiente de organismos genéticamente modificados (OGM, o transgénicos), a través de la agricultura y la alimentación. Podemos reconocer diferencias en cuanto a la manera de entender las cosas, aún desde la mirada reduccionista de la ciencia dominante, pero la burla no es ni debe ser un argumento: por ejemplo, despachar de un plumazo a los científicos que se oponen a los transgénicos metiéndolos en el mismo bote que los creacionistas o los que niegan el cambio climático." 
 
El 14 de febrero, 80 Grados publicó un artículo de Vilma Calderón sobre los riesgos de los alimentos transgénicos (5), el cual provocó una reacción histérica y destemplada de los defensores de Monsanto. Busquen el artículo y lean la sección de comentarios para que vean de qué hablo. Entre los comentarios figura uno escrito por Irizarry Quintero, quien se expresa con un tono extremadamente arrogante y pedante, y encima de eso demuestra, como lo hizo en su artículo, que realmente no domina el tema.
 
Estamos en total acuerdo con las palabras de Alvarez Febles en apoyo a la nutricionista: "Desde hace muchos años estamos escuchando los mismos argumentos a favor de los OGM, en nuestro caso finales de los noventas en el sur de Brasil, España y Francia. Argumentos que son los mismos que las empresas que defienden a los transgénicos propagan, desde entonces, por todo el mundo. Y uno de los principales es, desde el principio, descartar a todos y todas las que los cuestionamos como activistas, anti-científicos, etc. Así se trató a los que lucharon contras el cigarrillo, contra el DDT, dieron la voz de temprana alarma sobre el cambio climático, y un largo etcétera de esfuerzos que surgen de los movimientos de la sociedad civil, y luego son recogidos y apoyados por (algunos) científicos."
 
Como dije al comienzo, el enemigo está comenzando a expresar su molestia públicamente a medida que le pisamos los talones a Monsanto y los demás miembros de PRABIA. La intensidad y vehemencia de los ataques verbales contra nosotros será la mejor evidencia de que vamos por el camino correcto. Vamos a hacer de todo Puerto Rico una zona libre de transgénicos, con una agricultura verdaderamente social y ecológica.
 
Para más información accedan al Blog de Bioseguridad de Puerto Ricohttp://bioseguridad.blogspot.com/
 


De:
http://www.alainet.org/active/73955&lang=es

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